Salud

Los posibles problemas post-hibernación de las tortugas

tortugas de florida

Se acerca el momento en que nuestras tortugas salen de la hibernación, y aunque es un proceso completamente natural no está de más que estemos atentos a ciertos aspectos de su salud tras este período.

Una duda que asalta a muchos dueños de estas mascotas es cuándo dejan de hibernar. Llega un momento en que empiezan a mostrar mayor actividad, a moverse y a interesarse por lo que les rodea, como de costumbre… pero no hacen ningún caso a la comida que les dejamos flotando en el agua. No hay que alarmarse: este comportamiento es normal, ya que el retorno de sus funciones es progresivo, aunque nos parezca que despiertan “de golpe”. Debemos seguir muy pendientes, dejarles comida y estar atentos a su evolución. Lo normal es que comiencen a despertar y recuperen del todo la actividad a finales de marzo o principios de abril, y como norma general se considera que tardan unos diez días en hacerlo del todo desde que observamos el retorno de su actividad.

Cuando ya sepamos que están despiertas, es el momento de realizar una breve inspección de estas mascotas. Y es que, por minuciosos que hayan sido nuestros cuidados, hay algunos aspectos que debemos observar:

  • Si la temperatura del agua o del ambiente en general ha sido más baja de lo adecuado, las tortugas pueden presentar una ceguera temporal. Es recomendable acudir al veterinario si vemos que tienen los párpados enrojecidos e hinchados en exceso. Es algo que también puede afectar a las tortugas de tierra; en éstas lo identificaremos porque tendrán dificultades a la hora de orientarse al caminar.
  • Los gérmenes acumulados en el agua pueden producir un tipo de infección conocida como estomatitis, que provoca placas purulentas en el interior de la boca, especialmente en las mucosas. Aunque podemos limpiarlo nosotros con productos especializados como Betadine, es recomendable acudir a un especialista en mascotas exóticas para que se encargue.
  • Algunos parásitos intestinales pueden reproducirse debido a un debilitamiento del sistema inmunológico de las tortugas mientras hibernan. Si observamos una anorexia prolongada o síntomas de diarrea, es posible que estén sufriendo esto. Naturalmente, no debemos ejercer nosotros de veterinarios improvisados, sino acudir a nuestro especialista para que se encargue de comprobarlo.