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Obesidad canina: un peligro para tu mascota.

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La obesidad es definida como la acumulación de grasa corporal en forma excesiva. En veterinaria se manejan cifras alarmantes, ya que las estadísticas reflejan que entre el 25 y el 40 por ciento de los perros que son criados como mascotas familiares sufren de obesidad.

Las principales causas de esta enfermedad son el exceso de alimentación sumado a la falta de ejercicio, en consecuencia encontramos mascotas que están ingiriendo una cantidad de calorías diarias que es muy superior a la energía quemada; este exceso es lo que se acumula en grasas.

La mayor parte de los dueños de perros obesos no reconocen que sus mascotas sufren esta enfermedad hasta que se ven obligados a visitar al veterinario por algún otro motivo. A pesar de que las señales que dan los animales con sobrepeso son claras, ya que presentan una notoria dificultad para respirar, caminar por períodos prolongados o tolerar el calor.

Los cuidados veterinarios deberían incluir pautas generales para evitar la obesidad o, en caso de que nuestra mascota la esté padeciendo, deberíamos obtener del profesional claras recomendaciones para ayudarlo con la pérdida de peso.

Si quieres estar alerta al respecto, recuerda:

* Realízale a tu perro un examen veterinario de rutina, que incluya el cálculo del peso corporal y una evaluación de su condición física general. Una revisión histórica de los cambios que tu perro haya sufrido en su peso corporal suele ser útil para establecer un patrón del aumento de peso.

Pide que le realicen periódicamente análisis de sangre y de orina para determinar si se trata de una enfermedad subyacente. Si los resultados de estas pruebas indican un problema, será primordial realizar las pruebas adicionales específicas para identificar la raíz del problema que está causando la obesidad.

* Lleva un control responsable de la ingesta diaria de alimentos que hace tu perro, respeta las tablas diseñadas por profesionales y pon en marcha una rutina de ejercicios. Todos estos puntos son muy importantes en el desarrollo de un exitoso programa de pérdida de peso, e incluso en un buen desarrollo de tu mascota sin que esta corra los riesgos de convertirse en un obeso.

En caso de que tu perro ya tenga un diagnóstico de obesidad, ten en cuenta:

* Baja su ingesta calórica diaria (hay varias dietas formuladas para la pérdida de peso) o la cantidad de alimento que consume diariamente.

* En caso de necesitar ayuda para saciarlo, en los primeros días de la dieta, el aumento de fibra o un mayor consumo de agua puede resultar muy favorable.

* Aumenta las actividades y ejercicios que realiza.

Y siempre, bríndale la contención que necesita sin perder de vista que la obesidad es un trastorno alimenticio que lo perjudica.

Demuéstrale tu amor ayudándolo a curarse.