Salud

Evitando la obesidad de las mascotas

En la medida que las condiciones de vida han ido mejorando, tanto hombres como mascotas han comenzado a tener un problema antes no visto: la obesidad. En términos históricos, las hambrunas (que lamentablemente aún existen en muchas partes del planeta) eran muy frecuentes y generales. La adaptación ha hecho que la biología de los animales cuente con muchos mecanismos para defenderse del hambre. Sin embargo no tenemos aún mecanismos hábiles que compensen el exceso de comida y la obesidad es un hecho.

Alimentar lo necesario

Nuestras mascotas, tanto perros como gatos parecen tener hambre siempre. Justamente eso es parte de la adaptación las hambrunas: comer cuando sea posible, todo lo posible, ya que luego no sabemos cuando nos toca de nuevo.

Primer punto, no hacer caso de ese hambre que no responde a una realidad. Tienen que comer la cantidad necesaria para su edad, tamaño y nivel de ejercicio y ni un poco más. El problema es que nos miran con cara de por favor, por favor  y les damos algo. Cada uno le da un poco y al fin del día ha comido mucho más de la cuenta.

Ejercicio y dieta balanceada

El otro problema es el sedentarismo. Las mascotas pasan muchas horas durmiendo y si no se las anima, no se mueven mucho, algo que con el tiempo se va agravando  y por otra parte favorece el aburrimiento. Si no se gasta energía, se acumulan reservas.

Si bien hoy día existen piensos de bajas calorías y muchas dietas posibles, el tema se puede solucionar con algo mucho más simple que es comer lo necesario y ejercitarse mucho.