Salud

Cómo perder el miedo al veterinario

Cómo perder el miedo al veterinario

La mayoría de los perros no tienen graves problemas con la visita al veterinario, pero muestran diversos grados de temor. Otros perros realmente entran en pánico apenas reconocer el lugar y la presencia del veterinario equivale a problemas graves para el. O se muestran muy temerosos y hasta agresivos, conducta que tal vez contrasta con la conducta habitual de ese mismo perro. Veamos como hacer para que la visita al veterinario sea, no ya el paseo preferido, pero si algo que no conlleve una carga de estrés importante.

Ir abitualmente

En primer lugar, las visitas de rutina son muy necesarias. Lo que podemos hacer es llevarlo en otras ocasiones, como por ejemplo a comprar sus alimentos o un chuche, sin que necesariamente tenga que ser examinado ni le ocurra algo molesto. Es ir como quien dice, de visita. Si hacemos cada tanto uno de estas visitas, el lugar no será un sitio temible.

Marcar la jerarquía

En segundo lugar hay que tener en cuenta que si hemos hecho todo bien, somos la máxima jerarquía para nuestro perro. Eso quiere decir que no solos somos quien manda, somos quien protege y cuida. Si nosotros vamos con ansiedad, el perro sentirá mucha más ansiedad. Si trasmitimos miedo, el pensará que sobran los motivos para entrar en pánico. Si vamos relajados, el confiará en nuestra despreocupación. El nos refleja completamente en cuanto a conducta.

Por otra parte, puede ser que ese veterinario no nos guste a nosotros, por lo tanto el perro lo va a notar. Debemos elegir un profesional con el cual la confianza sea plena.

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