Adiestramiento

Perros de visita

Young street dogs huddling together and sleeping

Todos los que somos mascoteros, tenemos amigos mascoteros. El problema es que no todos tienen perros o gatos equilibrados, por lo que hacer planes en común puede ser algo complicado. El típico caso es cuando familiares o amigos nos proponen una visita, acompañados de sus perros. La experiencia puede resultar buena, mala o espantosa, el punto es hacer las cosas de la mejor manera posible. Por más propósitos positivos que idealicemos, las cosas se tienen que planificar de un modo racional y ordenado.

Un mínimo de autocrítica nos debe llevar a la conclusión si hemos hecho bien las cosas con nuestro perro  y determinar si es sociable con los demás perros. Si no es el caso, la visita no es posible. Eso si, debemos resolver el problema del perro y no eludir situaciones. Lo mismo con el otro perro, no debe ser un animal agresivo.

Lo ideal es presentarlos fuera de la casa

Esto es simplemente para evitar que el perro defienda su territorio frente a un desconocido. La presentación tiene que ser muy tranquila dejando que ellos sean quienes actúen. Solo en caso de franca agresión hay que intervenir.

Cada uno con lo suyo

Una vez que han paseado juntos, recién ahí, más relajados, pueden entrar a la casa. El perro que no es de la casa debe traer su propio recipiente para alimentos y agua, en caso de ser necesario. Igualmente es idea que coman en diferentes ambientes. No es buena idea que el perro visitante use la cama del perro de la casa, si la visita es lo bastante prolongada. En ese caso también debe traer sus cosas. Lo mismo con los juguetes, mejor no dejemos a la vista los juguetes preferidos de nuestro perro, para que no se sienta tan invadido si el otro los quiere usar.