Belleza y Moda

Perros en autobuses en España

Perros en autobuses en España

En nuestro país nos cuestan los cambios. Sin embargo, los hacemos  y los ejemplos sobran. Nadie hubiera creído que se prohibirían las corridas de toros en Cataluña quedando hoy día  limitadas a pocos lugares. Es cuestión de tiempo  y ojala sea poco, para que no existan más. Y eso era más que una tradición. Un sentimiento, algo muy arraigado. Por lo tanto, somos capaces de hacer cambios, pero debemos insistir mucho para lograrlos.

Uso del transporte público

Si una persona tiene un perro en una ciudad española y no tiene automóvil, pues solo puede ir con su perro donde los lleven sus pies o a lo sumo, una bicicleta. Son muchas, demasiadas las limitaciones que se imponen para viajar con un perro en el transporte público. Lo curioso es que en el tren no hacen tantos problemas, incluso en los trenes de cercanías, algo que comparativamente no tiene sentido.

Realidades distintas

Si vivimos en Madrid y queremos ir con el perro a otra parte de la ciudad, solo podemos hacerlo en autobús si el perro es realmente pequeño y entra en un bolso. Aún así, podemos tener problemas. Claro que muchos menores a los que tienen quienes viven en Barcelona. En ese caso solo se puede ir con el perro dentro de un trasportín rígido que lo cubra completamente. Y con limitaciones de horario y recorrido, por si fuera poco.

No digo que cualquier perro suba a un autobús en cualquier horario, porque no es buena idea. En las horas en que el transporte va con más  pasajeros o si el perro no está ni en condiciones de higiene o seguridad, ni hablar que no. Somos todos los que tenemos que aprender para convivir mejor.