Animales

Perros y niños

Perros y niños

La relación entre los perros y los niños suele ser más que satisfactoria, pero es algo que requiere de supervisión y de cierto trabajo en la mayoría de los casos, al menos al comienzo de la relación. Un niño que se cría con mascotas, además de aprender desde la infancia a ser respetuoso con otras especies animales, toma más conciencia de su condición de tal y a su vez, tiene ventajas adicionales. Investigaciones publicadas recientemente, demuestran que los lactantes que se crían con perros y en menor medida gatos, tienen notoriamente menos infecciones respiratorias que aquellos que no conviven con estas especies. Es solo un ejemplo, pero vemos que ventajas sobran.

Claro que no debemos idealizar la relación

Cuando ya tenemos un perro en casa y llega el primer niño, debemos dar un tiempo al perro para que se adapte. En ese tiempo hay que conservar sus rutinas, hay que mostrarle mucho cariño (pero no culpa) y sobretodo, marcar que como siempre, su lugar en la escala jerárquica del grupo es el último. Eso no es malo, es más, es algo que le da mucha seguridad al perro. NUNCA, por ningún motivo se lo deja solo con el bebé, sea el perro que sea. Le permitimos que olfatee al cachorro humano, pero de a poco y con cuidados.

Si el que llega a casa en segundo término es el perro, al que hay que darle tiempo e instrucciones es al cachorro humano. Respeto, cariño y supervisión. Los pequeños y las mascotas que crecen juntos crean lazos muy fuertes.