Animales

¿Predicen los perros los terremotos?

perro asustado

Un refrán muy conocido nos dice que las ratas abandonan el barco en cuanto sienten que se va a pique… y es posible que nuestras mascotas sean capaces de hacer algo similar cuando se aproxima un temblor de tierra. Tenemos numerosos ejemplos históricos que lo demuestran.

Uno de ellos no lo tenemos tan lejano. En 2004, antes del terrible tsunami de Indonesia, muchas personas fueron testigos de cómo sus perros se mostraban muy inquietos, ladraban y en última instancia trataban de escabullirse. Su intención era abandonar la zona antes de que se produjera el terremoto, y muchos lo hicieron; de hecho, se reconocieron muy pocos cuerpos de mascotas de esta clase tras el desastre. Algo similar sucedió en 1975, en la ciudad china de Haicheng, aunque con un final un tanto más feliz: gracias a que los animales comenzaron a comportarse de manera poco habitual, excesivamente nerviosos, fue posible anticipar un terremoto de nada menos que 7,5 en la escala de Richter. Fue devastador: hasta el 90% de los edificios de esta ciudad en la que vivían 90.000 personas quedó destruido. Pero se llegaron a salvar muchas vidas humanas gracias a algo tan sencillo como tomar en consideración un comportamiento inusual de las mascotas.

No es un medidor infalible

¿A qué se debe esto? ¿Podemos considerar entonces a nuestros perros poco menos que sismógrafos de cuatro patas? En realidad, sólo son capaces de detectar los terremotos por encima de 6 grados en la escala de Richter, algo que tampoco podemos decir que sea deseñable. El motivo de que muestren esta hipersensibilidad ante esta clase de desastre natural no es otro que sus desarrolladísimos sentidos del olfato y del oído, capaces de percibir cambios muy sutiles en la superficie terrestre y en lo que tienen bajo sus patas. Lo que para nosotros es un sonido inaudible o un rumor apenas perceptible, para ellos puede ser una fuente sonora muy potente que les transmite toda clase de información al instante.