Animales

¿Pueden nuestras mascotas viajar con nosotros en avión?

perro viajero

Muchas personas se muestran reticentes ante el hecho de viajar con sus mascotas en avión: no es plato de buen gusto para nadie el tener que relegarlos a la bodega, solos, posiblemente asustados. ¿Hay posibilidad de que viajen con nosotros en nuestro asiento?

No todo el mundo sabe que en realidad sí existe una manera de tener con nosotros a nuestras mascotas, para nuestra tranquilidad y la suya. Lo fundamental es asegurar que no va a suponer una incomodidad para el resto de pasajeros, y por ello se establece un peso máximo de ocho kilos para el animal; en ellos se incluye también el transportín o jaula en que se lleve. También existen unas medidas normativas para dicho recipiente de transporte: no puede exceder los 45 centímetros de largo, 35 de ancho y 25 de alto. Sea como sea, en total no está permitido que la suma de las tres dimensiones supere los  105 centímetros.

Naturalmente, no se puede sacar fuera a las mascotas. Debemos tener esto en cuenta en el caso de los viajes muy largos y procurar que nuestro amigo esté lo más cómodo posible dentro de su transportín. Y también para facilitarnos a nosotros las cosas, claro.

¿Qué animales pueden viajar con nosotros?

Por respeto al resto de pasajeros, lo normal es que no nos permitan viajar con animales que, por su propia naturaleza, vayan a suponer un problema (por motivos de olor, por ejemplo). Así que siempre es recomendable consultar previamente con la agencia con la que hayamos comprado los billetes y exponer nuestro caso con detalle. Más nos vale prevenir que llevarnos un disgusto el mismo día del viaje…

Quitando esta condición, realmente no deberían ponernos pegas para viajar con mascotas de ningún tipo, ya estemos hablando de gatos, perros, aves o incluso roedores. Eso sí, tened muy en cuenta que nuestro compañero también pagará un precio, su “billete”, que variará en función del trayecto y puede que de la compañía. En algunos casos serán apenas veinte euros, pero otras veces puede que se nos dispare el precio más allá de los trescientos. Una vez más, la información previa es la clave.