Salud

¿Qué es la enfermedad del pico y las plumas en los loros?

loro

Una de las enfermedades más comunes en los loros, y más temidas por quienes tienen estas mascotas, es la conocida como enfermedad del pico y las plumas, o PBFD según sus siglas en inglés. ¿Cuáles son sus causas y síntomas?

Este mal puede aquejar no sólo a loros, sino también a cualquier animal que entre dentro del grupo de los psitácidos (guacamayos, cotorras…). Es específica de ellos, por lo que no debemos temer que afecte a otras mascotas, pero al mismo tiempo es muy contagiosa para cualquier ave que se encuentre en su radio de acción: se transmite mediante un virus y algunos ejemplares pueden quedarse durante mucho tiempo siendo portadores crónicos del mismo, con el consiguiente riesgo constante. En las aves más jóvenes esta enfermedad, que se caracteriza por necrosis que causa la pérdida de plumas y deformación del pico, puede ser mortal con facilidad; las mascotas mayores normalmente la superan, aunque no sin acarrear posteriormente secuelas. El principal problema se encuentra en que el virus provoca un efecto inmunosupresor, volviendo muy vulnerable al portador ante otra clase de afecciones, algunas mucho más letales.

¿Cómo prevenir la transmisión?

Es importante tener claro, en ésta y en otras enfermedades víricas de nuestras mascotas, dónde se encuentran los focos de transmisión. Nuestra ropa puede ser uno de ellos, pero también cualquier otro complemento de la jaula de nuestro amigo: sus juguetes, su palo, su nido… En el momento en que, por desgracia, detectamos que hay síntomas de la enfermedad del pico y las plumas, y sobre todo si tenemos otras aves susceptibles de enfermar en casa, es importante que retiremos todos estos elementos. Debemos desinfectarlos al menos, y si está en nuestra mano cambiarlos por otros, mucho mejor.

El hecho de que sea un problema tan común también tiene su lado bueno: nuestro veterinario puede llevar a cabo análisis periódicos que determinarán si un ave es portadora del virus. Esta precaución se vuelve casi obligada en el momento en que empezamos a tener más de una en casa.