Salud

Qué hacer con un gato que no bebe agua

gato bebiendo

Es una preocupación que sienten muchos dueños de gatos, especialmente cuando su mascota acaba de llegar a casa: parece que ignore ese plato con agua que le ponemos junto a la comida. ¿Es eso posible? ¿Acaso hay gatos que no quieren beber?

Evidentemente, como cualquier otra mascota, nuestros gatos necesitan beber agua, pero no lo hacen en la misma proporción que los perros, por ejemplo. Los felinos, en general, están acostumbrados a sobrevivir con dosis de agua mucho menores que otros animales; un residuo evolutivo de la vida salvaje a la que los gatos no son ajenos, por mucho que se hayan convertido en despreocupados inquilinos de un hogar con unos cuantos humanos “a su servicio”. Es importante que no nos alarmemos si vemos que no bebe tanto como creemos que debería, pero tampoco podemos descuidar este tema. Los gatos pequeños pueden sufrir deshidratación fácilmente, y ahora que llega el verano el riesgo aumenta, está claro.

Trucos para que nuestro gato beba

Si vemos que rechaza el plato con agua, podemos acudir a alguna tienda de mascotas y preguntar por fuentes adaptadas a gatos que quizás le resulten más atractivas. El hecho de ver el agua correr activa el interruptor de su instinto y le dice que ese agua es sana y potable (al contrario que la del plato, que puede llegar a identificar como “agua estancada” y por tanto insalubre). Otra solución más sencilla y económica, a la que recurren muchos dueños, es abrirle el grifo de la bañera o de un lavabo para que beba cuando lo pida.

Por otra parte, también podemos acostumbrarle a beber mojando un poco su comida seca, o incluso introduciendo un hielo en ella, que le proporcionará el agua que necesita conforme se vaya derritiendo. Sí, parece sorprendente que haya que andar con “trucos” para algo tan básico… pero así son nuestros gatos, qué le vamos a hacer. No hay lugar para el aburrimiento conviviendo con estas mascotas.