Adiestramiento

¿Qué hacer si nuestro perro es agresivo?

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La agresividad en el perro es uno de los mayores temores de cualquier amo. No sólo puede resultar un peligro para nosotros o nuestra familia; lo peor es que pueda ser agresivo hacia cualquiera que nos rodee. ¿Cómo podemos corregirlo sin tener que llegar a deshacernos de él?

Hay una serie de razas de perros consideradas “peligrosos“, ya lo sabemos, y en nuestro blog ya os hemos hablado de las condiciones que debemos cumplir para ser dueño de mascotas que pertenezcan a ellas. Sin embargo, no debemos caer en el error de pensar que la agresividad es únicamente exclusiva de éstas. Cualquier perro, sea del tamaño que sea, puede llegar a ser hostil e incluso peligroso. Cuando detectamos una conducta de este tipo, lo primero que debemos hacer es asegurarnos de que no se deba a un problema de salud. La epilepsia, por ejemplo, puede ser más común en estas mascotas de lo que pensamos y puede provocarles esta clase de comportamientos. O sin tener que irnos tan lejos, cualquier herida o lesión que quizás no hayamos detectado lo pondrá a la defensiva y en guardia contra cualquiera que se le acerque; esto puede ser una explicación a veces si detectamos un cambio brusco.

Otras veces, sin embargo, la agresividad en las mascotas obedece a otros factores que no tienen nada que ver con lo físico, sino con la forma en que las educamos o nos dirigimos a ellas. En esto debemos ser inflexibles desde el primer momento: podemos mimarlos y darles todo el cariño del mundo, claro que sí, pero siempre dejándoles claro cuál es su sitio y que nosotros somos los “alfas” de la manada. Si tenemos varios perros en casa y observamos que hay disputas por la comida o que uno intenta achantar a los otros, tendremos que frenar rápidamente estas conductas. La idea que hemos de transmitirles, en este caso, es que todos son iguales, pero sobre todo que nosotros somos los que efectuamos el reparto. Si ponemos en práctica esta clase de ejemplos desde el primer día, podremos estar seguros de que mantendremos a raya el peligro de la agresividad incluso en mascotas que tengan tendencia a ello.