Adiestramiento

¿Qué son los collares ronzal?

dog with leather leash

Escoger un collar para nuestro perro puede no ser una tarea tan simple como parece a simple vista. Se trata de una herramienta que puede servirnos para su adiestramiento y educación, y muchos de ellos están diseñados para mascotas con unas necesidades específicas.

Algo hay que hacer con esos perros a los que resulta a veces casi imposible pasear, que parece que se divierten más tirando de nosotros que con el paseo en sí. Los consejos son conocidos de sobra: tenemos que comportarnos como líderes de la manada y mostrarles nuestra autoridad, enseñándoles a caminar a nuestro lado… Todo esto está muy bien, pero está claro que nos hace falta un collar adecuado para eso.

El collar que hemos de escoger si nuestro perro es una de estas mascotas es el llamado ronzal o gentle leader (se ha popularizado con este nombre como marca comercial). Esta segunda denominación aclara mucho más  su objetivo, ¿verdad? Efectivamente, está diseñado para transmitir una información muy clara a nuestro perro: liderazgo, pero con la debida firmeza. Somos nosotros a quienes tendrá que obedecer… pero no hay por qué caer en la violencia, en tirar de él con mala saña para que nos haga caso. En algunos perros esto producirá, de hecho, el efecto contrario: si se trata de un animal con carácter lo entenderá como una provocación, un reto. Y si además tienen una envergadura generosa, está claro que nosotros vamos a llevar las de perder.

Mucha precaución con este collar

Debemos pedir a un experto que nos explique cómo utilizar correctamente el collar ronzal. Se coloca como las rienda de un caballo, pero hemos de tener en cuenta que no es un bozal, por lo que no podemos usarlo con ese propósito. Aunque en mascotas conflictivas se puede empezar a utilizar a partir de los ocho meses de vida, no se recomienda que lo tengan puesto más de dieciocho horas, y evidentemente cuanto más pequeños sean, menos tiempo deberán llevarlo. Siempre debemos quitarlo por la noche para evitar que se formen llagas.

Debemos sujetarlo con firmeza, pero con mucho cuidado para no provocar sofocos o asfixia; no nos olvidemos que el perro necesita, mientras camina o corre, abrir la boca y jadear, y el collar debe permitírselo sin problema. No olvidemos que tiene que emplearse con finalidades correctivas: cuando nuestro perro ya pueda pasear sin problema, lo mejor es volver a ponerle un collar normal.