Salud

La curiosa respiración de las tortugas

tortuga nadando

Las tortugas son animales prácticamente prehistóricos, supervivientes de todo tipo de condiciones adversas. ¿Sabíais que algunas de ellas incluso pueden respirar de forma anal?

Es algo que no nos hubiéramos esperado nunca de estas mascotas, ¿verdad? Se trata de una característica que se ha descubierto sólo en determinadas especies, nos cuentan desde la página geek Xombit: concretamente nos citan a la tortuga de Fitzroy, australiana, o a la tortuga pintada del este que vive en en Estados Unidos. Las tortugas no poseen un diafragma o un sistema muscular flexible como el nuestro, por lo que la tarea de la respiración les resulta más difícil. Por ello, han tenido que adaptar prácticamente cualquier orificio que les valga para ello… incluido el ano. Las especies que hemos citado lo utilizan para absorber oxígeno y para expulsarlo cuando están bajo el agua, lo que les ayuda a estar sumergidas mucho más tiempo del habitual (hasta treinta horas).

Mucho cuidado con sus pulmones

Aunque nuestras tortugas comunes, las que tantos tenemos como mascotas, no cuentan con esta peculiaridad, lo cierto es que sí hay algunas consideraciones que debemos conocer sobre su respiración. Ya hemos dicho más de una vez en otros posts que son animales muy desconocidos, pese a ser tan habituales (son una de las primeras mascotas de las que se encaprichan los niños). Por ejemplo, ¿sabéis por qué es tan peligroso que se den la vuelta y se queden sobre su concha? Precisamente porque el corazón y los pulmones ocupan, respectivamente, la base y los laterales, y por tanto el hecho de estar boca arriba compromete su funcionamiento y puede asfixiarlas. Por el mismo motivo, nunca debemos sujetar a nuestras tortugas de Florida de esa manera, boca arriba. Sí, a veces es difícil cogerlas de otro modo, especialmente cuando empiezan a patalear frenéticamente… pero no debemos poner en riesgo su salud por librarnos de unos cuantos arañazos.