Salud

¿Afecta el humo del tabaco a nuestras mascotas?

dog tobacco

Todos sabemos el grave problema que puede suponer ser fumador pasivo; conocemos historias terribles de cánceres ocasionados por la simple cercanía a un fumador. ¿Pero qué sucede con nuestras mascotas? ¿Les afecta de igual modo?

No hace falta pensar demasiado para llegar a la conclusión de que es así, teniendo en cuenta que los animales pueden llegar a convivir durante un tiempo muy prolongado con un fumador, y por tanto convertirse en receptores directos del humor prácticamente todo el día. Centros académicos en Estados Unidos, como la Universidad Tufts en Massachusetts o la de Colorado, han realizado estudios que refrendan esta realidad. No es sencillo, eso sí, extraer datos de cuántas mascotas pueden llegar a enfermar o morir por el hecho de ser “fumadoras pasivas”, pero sí se ha determinado que el humo del tabaco puede ser causa de aparición de cánceres nasales, pulmonares y linfáticos, así como de problemas en la piel o en la vista.

Sin embargo, no hay apenas campañas que ayuden a concienciar de esta realidad. Sí se han realizado estudios estadísticos en Estados Unidos, al menos para conocer la predisposición de las personas. La pregunta en que se basan es evidente: ¿dejarían el tabaco quienes supieran que están haciendo daño con ello a sus mascotas?

Una respuesta tajante

Uno de los estudios más significativos se llevó a cabo en 2009 por parte de la revista Tobacco Control, coordinado por el Centro para la Promoción de la Salud y Prevención de Enfermedades de Detroit. En él se recoge una respuesta  esperanzadora: de las 3.300 personas consultadas, al menos una de cada cuatro afirma que estarían dispuesta a dejar el tabaco si realmente le asegurase que está haciendo daño a sus animales. Un 8,7% añadió que pedirían a sus parejas que dejasen de fumar por el mismo motivo.

Aunque el estudio tiene su tiempo, y el número de personas consultadas no es demasiado alto, se trata de cifras que nos alivian: la conciencia de mantener a salvo a nuestras mascotas puede situarse por encima de la adicción al tabaco. Lo deseable, sin embargo, sería que esta realidad se difundiera y se informara debidamente sobre ello, como tantas otras campañas que se realizan regularmente.