Salud

La temperatura del gato

Siempre nos puede ocurrir  y de hecho ocurre con cierta frecuencia, que nuestra mascota se enferme y la consulta veterinaria sea un hecho. Pero en la evolución de esa enfermedad el veterinario puede requerir de nuestra colaboración de modo que seamos nosotros quienes controlemos algunas variables. Preguntas tales como cada cuanto vomita, cuantas deposiciones ha tenido en las últimas horas o que temperatura tiene, son más que habituales y permiten que el veterinario pueda o no variar el tratamiento, sin la necesidad de venir casa o ir hasta la clínica, al menos no en ese día.

Cómo tomar la temperatura

El tema de la temperatura tiene sus dificultades. Muchos creen que el gato tiene fiebre cuando tiene el hocico seco y caliente, las orejas frías, el cuerpo muy caliente, etc. Nada de eso es fiable en absoluto y no tiene valor. Tomar la temperatura del gato es algo que debemos hacer, pero con delicadeza.

Si al gato lo acostumbramos desde pequeño, casi seguro no va a tener problema. Usar un termómetro digital es mejor, porque el tiempo necesario para medir la temperatura es significativamente menor que con uno tradicional. Con mucha calma vamos introduciendo en el ano del gato el termómetro. Si le ponemos algo de aceite o vaselina es menos molesto. La temperatura normal de un gato va de los 38 a los 39 grados centígrados, pero en el cachorro pequeño puede ser normal hasta 39,5 grados centígrados.

Si nos da mucho miedo hacerlo la primera vez podemos pedirle al veterinario que nos muestra cómo hacerlo. Los movimientos seguros pero sin brusquedad dan tranquilidad al gato y no se va a resistir.

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