Animales

Tener mascotas nos hace más felices

Young woman with  cat and dog

Nadie que pase por aquí puede dudar de lo que afirma el título, ¿verdad? Todos sabemos bien los beneficios y las alegrías que nos producen nuestras mascotas. Pero lo que quizás no tengáis tan claro es que hay una explicación científica para ello…

Todos experimentamos a diario la satisfacción que supone llegar a casa, tras un día inacabable, completamente exhaustos, y que nuestro perro nos salude como si no nos hubiera visto en años. O que nuestro gato se aproxime a nosotros por iniciativa propia y nos obsequie con su ronroneo cuando estamos deprimidos. La alegría que nos embarga en esos momentos, con detalles tan nimios en apariencia, va más allá de lo psicológico o de nuestro amor por las mascotas. Un estudio que recoge la página de noticias de la NBC revela que acariciar a uno de nuestros animales aumenta en nosotros los niveles de oxitocina.

¿Y qué es la oxitocina? Podemos llamarla con un nombre mucho más sencillo de pronunciar, y desde luego más descriptivo: la hormona de la felicidad. La oxitocina es la hormona que segregan las madres lactantes, por ejemplo, y se identifica con el apego, con el cariño; incluso se ha comprobado que favorece la monogamia y la fidelidad. No es de extrañar que el hecho de acariciar a nuestras mascotas nos haga segregarla, como indica el estudio. Es tan sencillo como que, sí, nos hace más felices. Quienes lo pusieran en entredicho tienen aquí un argumento científico para dejar de dudar.

Reconectando con nuestras raíces

Podríamos seguir explorando los beneficios que nos proporciona tener mascotas desde un punto de vista muy básico: por ejemplo, otros estudios defienden que gracias a ellos creamos un entorno que nos reconecta con nuestro biotipo natural, esto es, con el ambiente del que procedemos, que queda oculto y socavado por nuestro mundo moderno. Es otra conexión que apela a lo más hondo de nuestro ser, a nuestros instintos básicos, y que desde luego debe ser tenida muy en cuenta.