Adiestramiento

Trucos para la educación de un gato

Trucos para la  educación de un gato

Pasar de tener perros toda la vida a un gato, no es fácil, al menos en lo que a educación se refiere. El perro actúa esperando nuestra aprobación, la cual busca todo el tiempo y al gato no le interesa ni mucho ni poco. Le es totalmente indiferente nuestra opinión sobre el. El  no actúa en función nuestra y espera que nosotros si lo hagamos en función de el. Comprender esto hace que nos quede clara la diferencia en la forma de educar un gato. No quiere decir que no es educable, quiere decir que la educación es distinta.

Con mucho disimulo

Cuando un gato hace algo que no queremos que haga y lo reprendemos, gastamos energía y nada más. Tal vez el gato no haga eso delante nuestro, porque eso será lo que aprende, a no hacerlo en nuestra presencia. Debemos tener siempre a mano un elemento que sirva para disparar agua. Cuando el gato hace eso que no queremos, lo mojamos, pero la clave es que no vea que somos nosotros quienes estamos lanzando el chorro de agua. La relación debe ser: cada vez que me paro en la encimera, cae un chorro de agua. Nada que ver con nuestra presencia.

A los gatos les disgustan mucho algunos perfumes

Si se han acostumbrado a arañar el sofá, por ejemplo, una buena forma de deshabituarlo es rociar todo el tiempo el sofá con ese olor que para el es intolerable. Es algo que debemos aprovechar para limitarle zonas que tienen que ser intocables.

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