Animales

Un amigo ruidoso y divertido

 Un Amigo Ruidoso Y Divertido

En toda ciudad o pueblo pequeño hay, seguramente, algún habitante que posee como mascota un simpático lorito; que, seguramente, hará las delicias de su dueño y visitantes con esa graciosa forma de imitar la voz humana que tienen todas las aves de su especie.

Los loros pertenecen a los Psitaciformes y en todo el mundo se pueden encontrar cientos de especies diferentes. Si bien sus características generales son muy similares, la diferencia más marcada se basa en el tamaño, ya que los hay muy pequeñitos como por ejemplo el periquito o la catita y los hay mucho más grandes, como las cacatúas o los guacamayos.

Todos los loros suelen ser muy longevos e inteligentes, tienen la fantástica capacidad de reconocer a sus dueños y la fea costumbre de aburrirse muy rápidamente.

Su alimentación fundamentalmente está basada en el consumo de semillas, frutas y verduras. Para que nuestro loro tenga una alimentación más sana debemos cuidar atentamente el estado de los comederos y bebederos dentro de las jaulas, ya que estos deben encontrarse siempre limpios y libres de desechos de comidas anteriores o de materia fecal. Otra recomendación muy importante es que nunca utilices bebederos metálicos, ya que el óxido le produce graves trastornos digestivos a las aves.

En cuanto a su hábitat, es fundamental que ambientes su jaula con troncos con corteza y algunos juguetes, siempre intenta conseguir aquellos que resulten lo más naturales posible; esto es para que jueguen y también para el limado de su pico.

Ten en cuenta que a los loros no les gusta convivir hacinados, si los pones a convivir con muchos más seguramente se estresarán y provocarán contiendas ya que son muy competitivos entre ellos.

La enfermedad característica de los loros, como ya se ha dicho en otro artículo, es la psitacosis, producida por una bacteria llamada Chlamydia psitaci, que provoca trastornos respiratorios en las aves llevándolas incluso a la muerte. Para detectar si tu loro está enfermo observa que no tenga cambios importantes en su conducta, como depresión, o algún signo respiratorio llamativo como descarga nasal.

Como en todos los casos, el loro al igual que cualquier otra mascota estará feliz y sano en la medida en que tú mismo te ocupes de él y le dediques tiempo y afecto. Seguramente sabrá retribuírtelo con su bulliciosa y alegre compañía.

Fuente: sobremascotas | Imagen: Flickr eva_cuca