Animales

Una piscina para perros en nuestro jardín

piscina para perros

Cuando el calor comienza a apretar, muchos empezamos a mirar con ojos golosos la piscina. La tentación de darnos un chapuzón es demasiado atrayente. Y también puede serlo, cómo no, para nuestros perros.

Hay que tener mucho cuidado a la hora de permitir que nuestras mascotas se metan en la piscina. Les encanta, y lo sabemos bien (todos hemos experimentado cómo se lanzan al agua en pos nuestra en el momento en que nos ven chapotear), pero no todos los perros son igual de hábiles y el agua puede ser tan traicionera para ellos como para un niño pequeño. Así que, antes que nada, y si vamos a dejarles que utilicen nuestra piscina, debemos pensar en añadir una pequeña rampa salvavidas como las del modelo Skamper, que podemos encontrar en muchas tiendas online de mascotas.

Puede que prefiramos darle su espacio, o tenerlo separado de nosotros por motivos de higiene. En ese caso, tenemos la posibilidad de adquirir una piscina de juegos especialmente pensada para perros. La mayor parte de éstas no necesita ninguna instalación especial: basta con que tengamos suficiente sitio en el jardín para colocarla. Las hay con formas muy simpáticas, como las de la marca One Dog One Bone. Fijaos que también tienen distintos tamaños en su catálogo; cualquier perro, sea de la raza que sea, podrá disfrutar de una de ellas.

La resistencia, fundamental

Si nuestro perro es nervioso, si es de una raza grande… será muy importante que nos fijemos detenidamente en la calidad de los materiales de la piscina que escojamos. Siempre es preferible comprar una especialmente fabricada para mascotas, pero si no se da el caso podemos optar por una piscina de tamaño reducido de las más tradicionales, como las que se venden para niños; en este caso, hay que decidirse por una de plástico, suficientemente resistente, y huir de las hinchables que puedan destrozar fácilmente con uñas y dientes.