Adiestramiento

El uso del bozal

El bozal es un elemento claramente antipático, pero que es muy necesario en algunas situaciones. Cuando vivimos en un lugar con una legislación que indica su uso como obligatorio, no hay nada que hablar. En muchos lugares el bozal es de uso obligatorio solo para algunas razas, las consideradas peligrosas. Esto es tal vez algo injusto, pero tiene un sentido. Veamos un poco más de un tema bastante controvertido.

Razas peligrogas

Que un perro pertenezca a una raza considerada peligrosa no quiere decir que ese perro en especial sea peligroso, sino que tiene un potencial de serlo, y en caso de mostrar una conducta agresiva, por el porte y poder de mordida, puede ocasionar lesiones muy graves a su víctima. Si el perro ha sido bien criado, seguro que es dócil e incapaz de atacar. Sin embargo, es una cuestión de mínima responsabilidad llevar ese perro con bozal, además del hecho que hay que ajustarse a las normas legales.

Paseo con bozal

En el otro extremo tenemos un perro de una raza no considerada como peligrosa. Pongamos un ejemplo claro: tenemos un mestizo que pesa 90 kilos y es muy antisocial. No le gustan ni los perros ni las personas, salvo las de la familia. En ese caso, además de tener un problema grave que hay que resolver, como mínimo  y por más que nadie los obligue, ese perro tiene que salir a la calle con bozal. Se trata de tener criterio, respeto por las demás personas, respeto por lo animales y aún más claro, respeto por nuestra propia mascota.