Salud

Veterinario móvil

Vaccination.  Yellow Lab

La crisis nos ha traído a todos los españoles muchas cosas malas (y hasta muy malas) pero algunas que son buenas. La creatividad tiene que ponerse en marcha cuando el empleo escasea o los salarios son realmente bajos.

Seguramente debido a eso es que varios veterinarios han comenzado a tener una forma de trabajo completamente distinta y es tener la clínica montada en una furgoneta. Es el veterinario quien viene a la mascota y no la mascota al veterinario.

El sistema tiene su parte buena y su parte mala

En lo negativo está el hecho que no se puede atender de esta forma situaciones demasiado complejas. Por ejemplo, por más que en la furgoneta se dispone de muchas cosas no se puede hacer una cirugía complicada. Tampoco se puede tener una internación. Sin embargo, si es necesario se deriva al paciente a un centro que disponga de lo necesario para el tratamiento. La internación es domiciliaria, donde el veterinario visita con frecuencia al paciente, siempre y cuando los dueños dispongan del tiempo y la atención necesaria, no solo es una buena idea sino que hasta es mucho mejor para la mascota que tendrá un nivel de estrés mucho menor. Obviamente que depende mucho de la gravedad del cuadro, por supuesto.

Costos variados

En cuanto a los costos, hay quienes cobran unos 10 o 15 euros mas y otros que no los cobran. El perro o gato se ahorra el estrés del traslado y de la clínica, que por más buena que sea la mascota, siempre se ponen ansiosos.

En lo personal he pasado por la experiencia el año pasado y nos ha resultado muy buena. Mi perro tenía neumonía y no era buena idea llevarlo y traerlo. El veterinario venía a casa, lo medicaba y controlaba. Si bien el odiaba verlo llegar, era completamente distinto a cuando vamos a la clínica.

En otros países se hace con excelentes resultados. Tengo una amiga en San Francisco y su veterinario siempre viene a casa.

  • valeria

    So cute the animals <3

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